El Samsung Jét S8000 ejemplifica perfectamente por qué el termino “smartphone” o teléfono inteligente va dando paso cada vez más al de “touchphone” o teléfono táctil. Alejándose de los “ladrillos” que aún hoy vemos en el mercado, este terminal se presenta con unas medidas muy compactas, sin renunciar por ello a una potencia envidiable.Lo más curioso del Samsung Jét está en que, aunque lleva un procesador a 800 MHz que ya querrían para sí muchos terminales avanzados, carece de aplicaciones ofimáticas y otras herramientas clásicas de los teléfonos para profesionales. Su vocación es sobre todo multimedia, y para ello cuenta con una pantalla de excelente luminosidad y el lote de características habitual en los últimos lanzamientos de Samsung.
Lástima que la nueva interfaz ToucWiz 2.0 repita algunos de los errores de su predecesora. Logra buenos niveles de personalización e introduce algún efecto gráfico destacable, pero a veces tanto widget junto en tan poco espacio juega malas pasadas a la hora de pulsar. Es uno de los pocos borrones importantes en un teléfono que, en general, deja satisfecho al usuario mínimamente familiarizado con lo táctil.